3 – Hijos de la tierra roja
Archivo Negro del DSCN. Documento IZJ-9082
Extracto del manuscrito “Hijos de la tierra roja” por un tal: Dr. Lleyton Harrington. Escrito (se cree) en el periodo 2000-02. Prohibido por el gobierno de la Confederación Norteamericana por decreto el 23 de abril del 2003.
Copia propiedad del departamento de Seguridad. Lectura solo bajo permiso escrito de esta y para fines indagatorios y/o judiciales.
“ Somos este polvo rojizo. Ha sido gentil con nosotros, y no podemos dejarlo caer. Hermanos y hermanas, díganme que no lo dejarán caer. Díganme que tenemos el espíritu de los movimientos sociales de nuestros coterráneos del oeste y el coraje de nuestros antepasados. [...] Para mi es un dolor sin igual el ver como el gobierno confederado, ahora liderado por Richard Maclin nos guía una era de oscurantismo y servilismo hacia sus favorecidos. [...] Gente ya se ha levantado para reclamar su tierra y sus derechos en muchos otros lugares de la Confederación. En ocasiones la tierra que reclaman es gris y hostil. El valor de la nuestra es incomparable. Síganme para defender, no solo nuestros edificios y paredes conocidos, sino la historia en sí. Las mesetas, los cañones y las bahías. El polvo y los viejos hombres de piles quemadas que descalzos caminaron este suelo. Por la gloria de nuestras dunas de arena. [...] Peleamos por lo que nos pertenece. Eso y nada más. Por los derechos que nos han sido arrebatados desde la era Bryce, los cuales consideramos elementales. Por el valor de un ser humano y de la razón, sobre e estado. Por eso te rogamos tu unión. Es porque valoramos tu vida que te pedimos estés listo incluso a morir por la causa. Porque lo que has tenido hasta ahora no es vida. Es solo un terrible error. [...] La tierra cocida de la región Terracota quieren un poco de gratitud por todo lo que nos ha dado. Que no fue en vano el acompañarte desde el alumbramiento. La región Terracota necesita que reconozcas y fortalezcas los nombres de los nobles estados antiguos que la forman. Que no caigan al olvido. Arizona, Baja, Nuevo México y Sonora. Únanse ahora. Solo siendo uno se puede vencer a un enemigo como el vil estado confederado. Llegó la hora de recordar lo que alguna vez tuvimos, amarrar las memorias a las riendas de nuestra felicidad, y cabalgar. Cabalgar hasta el fin. Hasta que un nuevo sol salga. Ahora. Únete.”