Migración
Los glaciares se derretían. Los osos
vinieron a vivir en nuestros lienzos blancos.
Palabras
Le confesó a su enemigo que no creía en
los cuentos de hadas. El otro corrió a comprar manzanas.
Unión
II
Inspirados por la valentía del clip, los
ganchos dejaron caer las prendas al unísono. Las madres perdieron la cabeza, y
los adolescentes siguieron tan campantes.
En
busca de aforismos
Mientras esperaba, bajo la lluvia, que su
madre lo recogiera de la escuela, comprendió que el primer paso hacia la
madurez era dejar de creer la palabra de los adultos.
Desengaño
Amó los trenes toda su vida, hasta ese día
fatídico en que se mudó al lado de la estación.
Raíz
de la enemistad/¿Persianas VI?
—¿De
nuevo tejiendo, madre?
—Si
no lo reconstruyo, no podremos dormir.
—Pero
no entien—
—Yo
tampoco, hijo. En todos mis años nunca he visto una araña tirar un mosquitero
humano.
Cuestión
—Hermano,
Dios tiene un millón de ojos.
—Pero
no parece tener manos hábiles, padre…
Extremos
Mientras
colgaba las llaves, cayó en cuenta de que el ganchillo estaba sujeto a la pared
que estaba sujeta al edificio que estaba sujeto a los suelos que estaban
sujetos al planeta que estaba sujeto a la gravedad que estaba sujeta a ¿?
Entonces
quiso volar.
Granada
Cuando
se trata de la sangre de granada, a nadie le importa ser vampiro.
Lingüístico II
—¿¿¿¿Crees
que soy insegura????
Destino
La
tijera se sentía deprimida siempre. La engrapadora, el pegamento, los lápices,
todos ellos creaban y unían cosas. Vaya, hasta el borrador y el sacapuntas
servían para dar oportunidades nuevas. Sólo ella destruía. Desolada, fue al
borde del escritorio a quitarse la vida, pero cayó en un cajón abierto. Con
veinte pares de navajas.
Catalejo
Si
el catalejo de los conquistadores hubiera podido ver hacia el futuro, las
carabelas habrían dado media vuelta, y nosotros hablaríamos náhuatl.
Interpretación
El
poeta se revolcó en la tumba cuando supo de la edición ‘crítica’ de sus poemas.
Se dice que en los plenilunios un eco retumba: ¡A mí sólo me gustaban las flores, maldita sea!
Fogata
De
pronto quiso dar más calor, y más luz. Llegar a más gente, iluminar sus
caminos. Hacer que todos durmieran tranquilos en la noche más oscura. La
patrulla forestal la detuvo, después de 30 hectáreas.
Milímetros VI
Los
fantasmas acaecieron, pero sólo para escoltarlo dócilmente a través de la noche
y las rocas. Quizá su presencia sea oscura, decía, pero eso no significa que
sean mis enemigos.