de C. P. Cavafis (basado en la trad. inglesa de James Merrill)
Este cuarto, ¡qué bien lo recuerdo! Ahora
lo están rentando junto con el de al lado
para oficinas. La casa entera la han tomado
agentes, hombres de negocios, preocupaciones.
Pero este cuarto, ¡ah, qué familiar!
Aquí junto a la puerta había un sillón. Y enfrente
había una alfombra turca sobre el piso.
Luego el estante, donde había dos jarrones amarillos.
A la derecha --no, del otro lado-- un guardarropa y un espejo.
Al centro, la gran mesa donde él escribía
y las tres grandes sillas de mimbre.
La cama donde tantas veces hicimos el amor
estaba allá, pegada a la ventana.
Pobres objetos, deben estar en algún lado todavía.
La cama estaba allá, por la ventana: el sol
de la tarde llegaba a la mitad cuando la atravesaba.
...Un día nos despedimos a las cuatro,
por una semana. Pero al final esa semana
se extendió hasta el infinito.
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