12.8.12

Sin título


La gente en silencio,
el pueblo en silencio,
las nubes, la cal y el cemento
en silencio.
Las aves no cantan
ni azotan sus jaulas.
Paradas, sin alas, mirando
en silencio.
La vida no es grata
y la muerte no mata
veloz como dicen en los
funerales.
Se extiende en el tiempo,
te espera, te caza,
se esmera y oculta el cuchillo
de plata.
Dinero que viene,
pendientes que pasan,
las manos quedando de tinta
manchadas.
Banderas ondeantes,
de bravos colores,
con cruces y estrellas que no
dicen nada.
Son sólo quimeras
y símbolos vanos,
afuera en las calles y abajo
en los campos
no hay nadie alabando
nuestras libertades.
Hay bajos susurros, secretos
y pena.
El sol siempre brilla
tras velos de sombra,
y la ingrata cortina conjura
y engaña.
Vivimos de vidas
blandas y planeadas,
bebiendo de un pozo que
no tiene agua.
La cal y el cemento,
las nubes y el pueblo,
la gente, la luz y hasta el alma
en silencio.

2.8.12

Milímetros: séptima entrega


Luciérnaga

Cuando necesito sentirme afortunado, considero que en un universo alterno Edison sólo llegó a poner una luciérnaga en un frasco.

Cielo

Siempre quiso viajar en avión. Dedicó su vida a construir escaleras.

Lingüístico III

—Hermanos, ¡les juro trabajar $olo por el bien del pue$lo!

Cable

No podía soportarlo. Todos lo querían por lo que les daba, no por quién era. Ni siquiera pudo ahorcarse consigo mismo.

Siberia

Los plumones de Dios se habían gastado. La papelería no abre en domingo.

Cuadrados

Llegó Halloween. Los triángulos fueron volcanes, los círculos abismos, y hasta los dodecaedros se vistieron como estrellas ninja. Los cuadrados quisieron ser ventanas, pero nadie los invitó a la fiesta.

Entrega 7, cuento 7

No sabía si creer en la fortuna. Consiguió 7 boletos de lotería, y luego arregló el sorteo.

Serpiente

No comprendía la serpiente esa maña de los humanos con untarse cremas. Cuando la piel se marchita, lo natural es quitársela.

Boomerang

—Mira, un boomerang.
—Eso es una piedra.
—No, es un boomerang.
—¿Cómo?
—Apunta muy lejos, y dile que lo desprecias. Nunca falla.


Persianas VII

Al fin despertó. Estaba vivo. También la araña, bajo su piel.

Dos peces en un frasco

—¿Y qué más necesitamos?
—Nada, nada en absoluto.

Génesis

En el principio, todo era oscuridad, y el espíritu de Dios flotaba sobre las aguas. Todo por olvidarse del recibo de luz.

Malos pensamientos

Los CD’s soñaban con tener bordes con filo y dientes aserrados. Esos cables USB no sabrían ni qué les pasó por encima.

Arena

Cuentan que enamoraba a los dioses, que sus perfumes hacían bramar al más calmo. Se reunieron éstos, pues la situación era insostenible: algunos hablaban de dejar a sus esposas y huir con ella, raptarla. La votación fue cerrada, pues tenía un 40% de enamorados en el congreso divino, pero se decidió esparcirla en el desierto. Funcionó, el cielo se reunió con su esposa, la nube —así como el lago con la roca.
Y ella, a ella hoy pocos la visitan, y ninguno puede sostenerla entre sus dedos.

Milímetros VII

El nuevo día le halló en un bosque claro; todo cantos de aves y benevolencia de ardillas alrededor. Quizá la vida esté en regocijo, decía, pero eso no significa que la noche se haya extinto.

29.7.12

Poema de amor onírico y desmoronado


En mis sueños sueles ir volando
bajo estrellas, sobre prados,
sueles ir iluminando cuevas
con un roce de tus rayos,
hay veces en que te escondes
tras los robles —sólo a veces.
Mas en otras ocasiones surcas,
redibujas, mis placeres.
En mis sueños sueles ser la nada
que yo amo, coloreada
de ribetes como un arcoíris,
tan eterna como uno,
indefinible y densa pero etérea,
nunca piel, sólo dulzura.
En mis sueños eres tierra blanca,
de esa que hay sólo en mis sueños,
y eres tierra y azadón a un tiempo
y las semillas traen tu esencia,
de esa esencia hipnotizante y pura
que no es Tierra, sino Luna.
En tus sueños suelo ser la isla
en que descansas, tan exhausta
de nadar sin balsa, de ese mar
que te desangra, suelo ser la roca
inmóvil, santa,
a pesar de mis pecados.
Y esos sueños suelen complacerme
más profundo que los míos,
son la miel de que me nutro y vivo
en este mundo, y este frío.
En tus sueños crees que soy la costa
inamovible, tersa y lisa,
un oasis entre la ceniza,
un bastión que paraliza
el tiempo, lo desliza
hacia el balcón y empuja,
y sólo quedan vivas nuestras vidas,
sólo enteras cuando siempre juntas,
como nunca y como desde siempre.
Y yo nunca he sido costa blanda,
más bien bulto de guijarros, dagas
falsas que en la piel se ensañan.
Mas de mí no sospechas, ya es ganancia,
quizá el estar contigo me haga serlo.
Si quieres que lo sea seré la isla,
y nunca volaré cual falsa aurora.
Y mientras sigas por mí despertando
yo seguiré por ti, mi soñadora.

28.7.12

Dedicatoria

por Czeslaw Milosz
Texto original: Dedication

Tú, a quién salvar no pude,
escúchame.
Trata de comprender mi discurso simple, pues me avergonzaría usar otro.
Juro que no hay hechizo en mis palabras.
Te hablo con silencio, como una nube o un árbol.

Lo que me hizo más fuerte, para ti fue letal.
Confundiste el final de una epoca con el principio de otra,
inspiración de odio con belleza lírica,
fuerza ciega con forma lograda.

Aquí está el valle de los ríos Polacos secos. Y un puente inmenso
que se pierde en niebla blanca. Aquí una ciudad rota,
y el viento avienta gritos de gaviotas en tu tumba
mientras te hablo.

¿Qué es la poesía que no salva
naciones o gente?
Una trama con mentiras oficiales,
la canción de borrachos quienes serán degollados en un momento,
lecturas para niñas colegialas.
Que quería buena poesía sin saberlo,
que descubrí, tarde, su meta sanadora:
en esto y sólo esto hallo consuelo.

Solían vaciar mijo sobre las tumbas, o semillas de amapola
para alimentar a muertos que vendrían en disfraz de ave.
Aquí dejo este libro para ti, que un día viviste,
para que nunca más nos encontremos.

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Debo admitir que no he comprendido del todo las figuras de este poema, pero he leído un testimonio de un chico que conoció al autor, declarando que solía sonreír enigmáticamente, en silencio, cuando le preguntaban por el significado de su poesía. No creo, por ello, que Milosz desee ser comprendido por completo. Pienso, más bien, que busca el efecto de un poema desolador en su ambigüedad, tal como el puente entre la niebla que describe en la tercera stanza. Sin embargo, la idea general del texto es clara: el poeta es un ente salvador falible, si no es que fallido del todo. Hay numerosas voces a favor y en contra de tal postura; hay quienes declaran que la poesía es un faro para la humanidad y quienes la reducen a estética o discurso sin capacidad de efecto tangible en el mundo. Milosz parece tomar el primer bando, comparando la poesía que no tiene la salvación humana en mente con canciones sin sentido; páginas vacías, sólo disfrutables para los ingenuos. Sin embargo, no toma el camino cursi, sino que expresa el vacío existente de saber que, por más poderosos y esparcidos que sean nuestros versos, no lograremos salvar a todos. En ocasiones sólo quedará el frío de la niebla blanca, el vacío de los ríos secos y el silencio de las tumbas o las nubes.