De Porque no ha Habido Microcuentos en los Últimos Días
Salió de su
prisión, tras esas penosas noches. Sin
embargo, inmediatamente, supo que debía volver. Había dejado su mente en
el pozo.
Plesiosauro
El meteoro había
cubierto el sol con ceniza y no quedaba tiempo. Deseó, por un momento, haber
vivido en tierra firme para dejar una huella eterna. Arena le cubrió los ojos.
Castillo de Naipes
Desde pequeño le
dijeron que era rey. No comprendió cómo fue que la caída del hacha sobre su
cabeza no se detuvo ante sus palabras.
Arcoíris
Si tan sólo
pudiera estar arriba alguna vez, pensaba el púrpura. Su hermano rojo ni siquiera
podía oírlo.
Relojes II
Era medio día y
la oscuridad aún reinaba. No había lluvia, pero se escuchaba un golpeteo en el
suelo. Eran los suicidas precipitándose.
Agorafobia
Corrió
desesperado hacia la concha, porque sentía que se lo tragaba el mar. Allá
afuera había tiburones, y eso no lo dejaba vivir. Cerró la puerta y prendió el
televisor.
Engaño II
Dicen que no
puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo, pero en realidad este cuento
trata de una princesa.
Caballero Galante
Le abrió la puerta
de sus ojos y la dejó pasar primero.
Barquitos de Papel
—¿Y estos no
cumplen deseos como las grullas?
—Claro que sí,
pero llegan escondidos debajo del agua.
Cirugía
Súbitamente,
sintió que algo se rompió en el fondo de su ser. Corrió al hospital a que le
cambiaran la placa del cráneo.
Persianas IV
Cuando pudo
conciliar el sueño, las arañas se arremolinaron sobre él. Habían olido su
miedo.
Sangre
Mientras
deslizaba la navaja por su brazo, comprendió a que se referían con que Moisés
había abierto el mar Rojo.
Tu Existencia
Sólo necesito una luz para dormir bien, y
brilla aunque cierre yo los ojos.
Milímetros
IV
Salió del
desierto después de arrastrarse un siglo. Quizá ahora todo el mundo me parezca
extraño, decía, pero eso no significa que me mate.
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