Texto Original: Reproach
Si hubiera
sólo sabido ayer,
Helen, que
podías descargar el dolor de la nube;
si hubiera
sabido ayer que podías
llevarte
lejos la eléctrica desazón turgente,
bebértela
con tu orgulloso
cuerpo
blanco, como el bello trueno blanco
es bebido de
un cielo agonizado por la tierra,
quizá te
habría odiado, Helen.
Pero ya que
mis miembros arden de fuego,
ya que de mi
hueso y carne
se derrama
una pesada flama
hacia ti,
tierra de mi atmósfera, roca
de mi acero,
precioso pedernal blanco de deseo,
no tienes
nombre.
Tierra de mi
vagabunda atmósfera,
substancia
de mi inconstante respirar,
no puedo más
que unirme a ti.
Ya que te
has bebido la oscura
y dolorosa
tormenta eléctrica, y la muerte
está lavada
del azul
de mis ojos,
te miro hermosa.
Eres fuerte
y pasiva y hermosa,
yo vengo
como viento que sobrevuela incierto;
pero tú
eres la
tierra que sobrevuelo.
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