No
sé si pueda separarlo mucho tiempo más. Esta será una entrada breve, pues
quiero guardar las palabras para cuando en verdad las necesite. La verdad
desvelada es que no sé qué hacer. Recojo los frutos agridulces de la
inexperiencia con la idiota sonrisa de quien prueba la felicidad prohibida.
Otro momento inolvidable hoy. Ya se van amontonando, como una inexorable
montaña formada por pequeños y brillantes granos de azúcar. Ya se vislumbran
desde millas a la redonda, ya forman una legión temible que amenaza con
destruir mis rejas y paredes.
Ya
eres más que un momento; más que una alegría.
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