Cuídate.
No soy quien era.
Mis ojos centellean,
y no de buena forma.
Cuídate.
Camina por la otra acera.
Así es, no te desgastes
en hablarme
más de la cuenta.
Cuídate.
Esto no es un poema.
Es una declaración
necesaria y obligada.
Cuídate.
Me protege algo más que
puro instinto.
Me protege la certeza
de que eres un
vacío.
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